COMENTARIOS AL IAR DEL PROYECTO ARAZATÍ NEPTUNO, SOBRE EL PROCESO DE POTABILIZACIÓN
← Volver a Novedades

COMENTARIOS AL IAR DEL PROYECTO ARAZATÍ NEPTUNO, SOBRE EL PROCESO DE POTABILIZACIÓN

Aquí encontras los comentarios vinculados al proceso de potabilización del Neptuno, que han realizado diferentes personas, expertas y expertos en diversas áreas, en relación al Informe de Impacto Ambiental Resumen (IAR) del proyecto Arazatí Neptuno, puesto de manifiesto en el Observatorio Ambiental del MA (OAN) para la consulta publica, desde el 28 de agosto de 2024.

Está abierto el plazo para que dejes tu opinión, a continuación podrás informarte e inspirarte para realizar tu comentario sobre el proyecto y/o copiar y pegar lo que consideres pertinente, lo importante es que comentes y hagas que tu voz también se escuche, link al formulario para realizar comentarios aquí, tu comentario suma, participá!


Se formulan los siguientes comentarios relacionados con el IAR del Proyecto Neptuno-Arazatí: 
Proceso de Potabilización
Ing Danilo Ríos

Páginas 6 y 9: En referencia al proceso de potabilización que se prevé instrumentar, se lo cataloga como “tecnología de tratamiento innovadora”.

Efectivamente, se trata de un proceso innovador para Uruguay, pues la primera experiencia a nivel nacional está en vías de implementarse por OSE en la planta de Laguna del Sauce (Maldonado).

No obstante, se plantean dudas sobre algún componente del proyecto, como se explica a continuación:

Página 15: Al describir la etapa de biofiltración, se indica que:

“Se instalarán dos baterías, con 16 unidades de biofiltración para atender el caudal de diseño de la PTAP. El manto filtrante de cada módulo estará compuesto por 40 cm de arena de 0,5 mm y 75 cm de antracita de 0,9 mm, totalizando 1,15 m de espesor.”

Para aguas con presencia habitual o persistente de cianobacterias y de contenido orgánico regular, es imprescindible que el manto filtrante sea de carbón activado granular (GAC), a los efectos de sumar la capacidad de absorción de ese material al proceso biológico que tiene lugar en los biofiltros. Se debe acotar que para aguas “complejas” (no está comprobado que en este caso no lo sean), una alternativa podría ser la utilización de contactores de GAC en lugar de biofiltros. Estos contactores tendrían la capacidad de absorber contaminantes y tratar biológicamente el agua, sin la responsabilidad de cumplir las funciones fisicoquímicas que tienen lugar en un filtro. Y a continuación, complementar el tratamiento con un proceso con microfiltración o filtración convencional.

Se entiende que debería analizarse este punto con detenimiento pues existe la probabilidad de que la calidad del agua bruta exija un nivel de tratamiento mayor al previsto, aunque este sea considerado “innovador”. La relevancia del proyecto así lo demanda.

Subproductos de la desinfección

Página 16. “La batería de filtros se di__seña para operar con un EBCT (Empty Bed Contact Time) de 7,5 minutos, suficiente para alcanzar los objetivos de remoción de materia orgánica precursora de subproductos de desinfección y/u oxidación de cianotoxinas y compuestos generadores de olor y sabor.” 

Si bien es posible que la remoción de materia orgánica sea eficiente con la instrumentación de “enhanced coagulation”, ozonización y biofiltración, y en consecuencia se minimice ese precursor de la formación de trihalometanos (THM) y de ácidos acéticos halogenados (HAA), en el IAR no se menciona que los bromuros y la ozonización también son fuente de subproductos.

El ion bromuro está presente en el agua del Río de la Plata (RDLP) y es el principal precursor de la formación de bromatos (BrO3), cuando el agua se somete a un proceso de ozonización. La concentración de este compuesto en el agua potable está limitada por la norma Unit 833-2008/10 con un valor máximo permitido (VMP) de 10 microgramos/l, coincidente con el Valor Guía propuesto por las Guías para la C__alidad del agua de bebida de la OMS, en su última actualización (2da adenda de la cuarta edición, marzo de 2022).

El Centro Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, por su sigla en inglés), clasifica al bromato dentro del grupo 2B (posibles cancerígenos para humanos).

Pero los bromuros no solo inciden en la formación de bromatos, sino que también potencian la generación de THM, tal como ocurrió durante la crisis de 2023, cuando la concentración de THM alcanzó valores tan elevados que nunca se habían registrado en la red de distribución de agua potable de Montevideo, desde que se instrumentó su medición hace más de 15 años.

La dosificación de ozono —en presencia de bromuros—, da lugar a la formación de ácido hipobromoso (HOBr) e ión hipobromito (Obr-). Este ion es responsable de la formación de bromatos.

A pH bajos (por debajo de 6,5) predomina el ácido hipobromoso, que reacciona con la materia orgánica y forma bromoformo (que integra el grupo de THM) y ácido dibromoacético (subproducto no regulado en Uruguay). Al tener menor proporción de hipobromito hay menor concentración de bromatos.

En cambio, a pH altos, predomina el bromato frente al bromoformo, debido a que hay mayor concentración de ion hipobromito.

Por lo tanto, c****uando la fuente tiene bromuros se debe analizar en detalle la formación de subproductos de la desinfección, pues a partir de determinada concentración de estos iones **se pueden producir incumplimientos de la norma por uno u otro motivo (**THM o bromatos).

En adición, al utilizarse cloro como desinfectante, necesariamente el pH debe ser bajo (por la eficacia del proceso), y se suman los THM bromodiclorometano y dibromoclorometano.

Páginas 30, 113 y 114: Cuando se hace referencia a subproductos de la desinfección, se nombra específicamente a los THM y a los HAA (subproductos de la cloración), y no se indica que podrían generarse bromatos durante la ozonización. En ningún apartado del IAR se evalúa la formación de bromatos.

Página 114: Para el control de calidad del agua tratada se indica:

“Parámetros desinfectantes y subproductos: cloro libre, cloro residual, CHCl3 (µg/L), CHBrCl2 (µg/L), CHClBr2 (µg/L), CHBr3 (µg/L).” (estos últimos 4 compuestos son los THM incluidos en la norma Unit 833-2008/10)

Cuando se utiliza ozono, es imprescindible determinar la concentración de bromatos en el agua tratada, lo cual no se plantea, y****a que el control de subproductos que se propone se limita a los THM**.**

Página 114: La evaluación de THM debería hacerse no solo en el agua tratada (a la salida de la planta), sino también en los puntos de ingreso del agua al consumo, pues el tiempo de contacto es un parámetro que favorece la formación de esos compuestos. Esto último no está indicado en el IAR.

Hechas estas consideraciones, es preciso puntualizar que en respuesta a la SIC 6 (punto 5), se intentó resolver estas interrogantes, indicando que la concentración máxima de cloruros (250 mg/l) se correspondería con 850 microgramos/l de bromuros, y que ese valor no provocaría concentraciones de THM y/o de bromatos superiores a los establecidos por la norma Unit 833-2008/10.

Sobre este punto se hacen tres consideraciones:

  1. La concentración de bromuros de 850 mg/l surge de una análisis de relaciones empíricas entre ese parámetro y los cloruros, determinadas en otras zonas del RDLP. Para un proyecto de esta envergadura y de esta importancia, es imprescindible que las conclusiones se basen en valores reales, producto de mediciones específicas en el punto de toma. Hubo suficiente tiempo para hacerlo.
  2. De todos modos, no se explica en forma convincente que esa concentración de bromuros no genere bromatos y/o THM fuera de norma.
  3. Asimismo, la decisión de operar el sistema de ozonización a pH menor que 6,5, si bien reduciría la formación de bromatos, aumentaría la proporción de ácido hipobromoso y favorecería la generación de THM bromados, los cuales son difíciles de controlar.

¿Qué parámetros limitan el uso de agua del RDLP?

Página 29: Se adopta como consigna —entre otras— que el agua del RDLP sería utilizada cuando la concentración de cloruros sea menor que 250 mg/l .

“Se instalará para ello en la EBAB una sonda tipo CTD (conductividad, temperatura y presión). El umbral de salinidad para una concentración de cloruros de 250 mg/L (Valor de Norma UNIT 833 11), corresponde a un valor de 0,45 PSU.”

Por lo tanto, si se supera ese valor, se detendría el envío de agua del RDLP a la RAB y la potabilizadora se abastecería desde esa reserva.

¿Es correcto afirmar que la concentración de cloruros es la limitante? ¿Y si la concentración de bromuros en el RDLP es tal que produce bromatos por encima de 10 microgramos por litro, aún cuando los cloruros se sitúen por debajo de 250 mg/l?

Si esto ocurre, el factor limitante serían los bromuros, y no los cloruros, y la RAB estaría subdimensionada.

Se entiende que es crucial despejar dudas sobre este punto pues impactaría en forma directa en el diseño de las instalaciones y en la calidad del agua que produciría la planta.

Consideraciones generales

En definitiva, la calidad del agua bruta, con presencia de cloruros, bromuros, cianobacterias y otros contaminantes, y su variabilidad, exigirían al máximo al sistema de potabilización “innovador” que se propone, obligando a tomar decisiones operativas en forma permanente.

Una planta de potabilización debe garantizar la producción de agua potable de calidad durante las 24 horas del día d__e los 365 días del año, frase que utilizan con frecuencia los funcionarios de OSE, aludiendo a la robustez que deben tener las unidades de tratamiento y sus procesos. En este caso, existen demasiados dudas que le imprimen fragilidad al sistema, tal como se expuso.

Pero aún si la planta fuese apta para tratar aguas con alta presencia de cianobacterias, bromuros y sus complejidades… ¿Es imprescindible partir de una fuente de agua bruta tan cuestionada y con tantas variables a controlar? ¿Por qué tratar aguas complicadas, sin analizar el uso de otra fuente menos compleja? ¡Más si se trata de resolver algo tan importante como lo es el abastecimiento de Montevideo!

Danilo Ríos

LINK AL FORMULARIO PARA DEJAR TU COMENTARIO!